A lo largo de este lunes Marcelo Ebrard estuvo en el centro de múltiples especulaciones en el gabinete. Desde las primeras horas se comenzó a hablar de su regreso al Senado a partir de la decisión de Estados Unidos de que el T-MEC ingrese en una fase de revisiones anuales, algo muy lejano al objetivo inicial que era ratificar el acuerdo de América del Norte. "Marcelo no va a renunciar, para él sería reconocer una derrota y hacerle el juego a los que lo quieren dejar fuera del 2030", dijeron a LPO desde el entorno de Ebrard. Según los colaboradores del secretario de Economía, el coordinador de asesores Jesús Ramírez estaría detrás de un movimiento en la prensa que busca reflejar a Ebrard como un negociador fallido del T-MEC. Según explican en Economía, Ebrard ahora intentará rebajar la presión arancelaria de EU sobre México, especialmente, en el rubro automotriz. El secretario buscará un acuerdo en reglas de origen para aliviar dicha carga sobre las empresas mexicanas. Por cierto: en Palacio sembró preocupación este lunes el anuncio de Toyota de que moverá su producción desde Baja California a Texas. La pregunta que se reitera en las conversaciones más encumbradas: ¿Tiene Ebrard todavía el respaldo de Claudia Sheinbaum? En círculos morenistas arriesgan que, de momento, la presidenta no ha dado señales de remover a Ebrard, especialmente cuando el futuro del T-MEC se encuentra sumido en la incertidumbre. Las novedades que llegan desde Washington no son favorables: en los últimos días se registran salidas en la oficina del representante comercial Jamieson Greer: funcionarios de carrera técnica darían lugar a otros de corte más político, lo cual, no favorece la posición de México. En el Senado, por otra parte, afirman que Ignacio Mier no aceptaría entregarle la Jucopo a Ebrard, quien, de regresar a la Cámara Alta sería un senador más, a lo sumo, con la titularidad de la comisión de Economía. Sobre los potenciales reemplazos de Ebrard en Economía aparece una variedad de nombres. Se habla de un recomendado del exsecretario Rogelio Ramírez De la O, de Francisco Cervantes (impulsado por Carlos Slim), de una recomendada de Altagracia Gómez y hasta de enviar al secretario de Hacienda Edgar Amador y, de ese modo, activar su reemplazo con Luz Elena González. El devenir político de Ebrard amerita una reflexión. De haber sostenido sus alianzas, hoy por hoy, sería uno de los hombres más poderosos del gabinete: los secretarios Mario Delgado, Roberto Velasco, Marat Bolaños y Alicia Bárcena fueron colaboradores estrechos de Ebrard y luego todos terminaron distanciados. Una incapacidad para generar espacios de influencia que explica su vulnerabilidad actual.

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