La ministra María Estela Ríos no tiene previsto dejar su lugar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En privado transmite que continuará en el cargo, pese a los rumores sobre una eventual renuncia que han estado circulando, mientras su desempeño en el máximo tribunal vuelve a quedar bajo la lupa.
Ríos, junto con otros dos ministros, solicitó modificar el mecanismo de votación para que los tres sean los últimos en emitir su sufragio. La petición responde a las dificultades que estaría teniendo la ministra para definir el sentido de sus votos durante las sesiones del Pleno.
Esta no es la única controversia del paso de Ríos desde el inicio de la nueva integración de la SCJN. En abril protagonizó una confusión durante una votación sobre un asunto relacionado con la libertad de expresión en Sinaloa: tuvo dificultades para expresar con claridad su postura y debió intervenir otro integrante del Pleno para precisar el sentido de su voto.
En marzo también generó polémica al referirse a las personas nacidas mediante fecundación in vitro durante la discusión de un proyecto sobre las atribuciones de la fiscalía especializada en delitos contra las mujeres en Chihuahua. La ministra sostuvo que podría estimarse que quienes nacieron mediante esa técnica no forman parte de una familia.
Otro episodio ocurrió el 8 de abril, cuando, durante un debate sobre la prescripción del delito de peculado, Ríos afirmó que en México existe persecución política. La ministra planteó la necesidad de equilibrar el derecho de las personas a no ser juzgadas indefinidamente con la posibilidad de evitar que los delitos queden impunes.
Pese a las críticas que recibió, Ríos transmite en privado que no renunciará a su cargo. Ahora busca modificar el mecanismo de votación del Pleno, en la antesala de la elección de la nueva presidencia de la Corte, que asumirá en 2027.