El desplome de un jet privado Cessna Citation 501 con matrícula XB-BAR expuso el uso habitual que hace el gobernador morenista de Nayarit, Miguel Ángel Navarro, y su familia de aeronaves privadas, pese a que los principios morenistas prohíben dicho medio de transporte. El accidente ocurrió el pasado domingo en el municipio de Ixtlán del Río, Nayarit, causando la muerte del piloto Óscar Quezada y del copiloto Ángel Ricardo Granados. El vuelo tenía como objetivo ir de Tepic a Aguascalientes para recoger a la hija del mandatario que se encontraba en tierras hidrocálidas. Navarro se suma al grupo de morenistas que prefieren los viajes en jets privados, junto a la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama; el senador Gerardo Fernández Noroña y el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta. El avión que utilizaba Navarro era operado por CABJE, empresa registrada en Metepec cuya actividad comercial está relacionada con la compraventa de maquinaria y equipo para servicios comerciales, además de actividades científicas y técnicas. CABJE aparece en el padrón oficial de proveedores del Gobierno de Durango y, debido a su matrícula, el aircraft es exclusivamente para uso privado y no puede ser rentado.